Cuida tu voz

Dale amor

Es la herramienta de comunicación y el instrumento musical más frágil y preciado que tenemos: la voz.
Si eres cantante, actriz, actor, o quieres serlo, es importante que des un trato respetuoso a tu voz porque a la larga se resiente. Si eres autodidacta y no entrenas a diario la voz, probablemente puedan surgir tensiones y vicios vocales que pueden dañarla. A continuación te daré los PUNTOS CLAVE de una voz sana y cuidada. Porque si no es así, dejará de tener el timbre, el brillo y el sonido que ahora tiene, aunque parezca imposible.

  • El punto más importante es: ¡DORMIR! Sí, tal cual. Dormir es la acción más reparadora de cualquiera que trabaje con la voz. Si no duermes lo necesario y sigues usando tu voz (y lo hacemos a diario aunque sea hablando), va perdiendo calidad. Si estamos cansados la mejor decisión es NO CANTAR, aunque te lo pidan cien veces.

  • STAY HYDRATED! Sí, agua. Mucha agua. Estar hidratados por dentro mantiene nuestra salud general y con ella también la vocal, puesto que nuestras cuerdas vocales necesitan todo el equipo (el cuerpo) trabajando para ella.

  • Evita el estrés, tanto mental como físico. El estrés mantiene el cuerpo en tensión y las tensiones no ayudan a la hora de cantar. Necesitamos que nuestra máquina esté en máximas aptitudes físicas y mentales. ¡PERO OJO! Tampoco podemos estar completamente relajados, porque entonces nuestra musculatura no estará preparada para afrontar las dificultades físicas que requiere una canción.

  • Si tienes que cantar dentro de poco evita también situaciones que te puedan crear altibajos emocionales. En algunos casos puedes quedarte sin voz en un momento porque se somatice la emoción en la garganta.

  • ¡Las uñaaaaaaaaaaas!
    Si eres de l@s que escuchas esta frase de tus allegados porque no puedes evitar meter los dedos en tu boca, seguramente habrás notado que a veces se te inflama un poquito la garganta o se te irrita, probablemente porque se te haya infectado. Evítalo, y si no te ves capaz, desinfecta a menudo tus manos y lávalas.

  • Algo que nadie te dice: si sueles tener molestias después de comer, como reflujo o ardores, presta atención a la frecuencia con la que suele ocurrirte, esto podría estar afectando a tus cuerdas vocales con el ácido estomacal. Ellas no están preparadas para recibir ese impacto. Pide cita a tu médico.

  • Por último, un consejo importante: revista tus cuerdas pidiendo cita al otorrinolaringólogo a través de una prueba donde observe posibles patologías. Este paso es muy importante, porque a veces los síntomas tardan en llegar o parecen inofensivos pero nos pueden hacer daño. 

¡Cuida tu voz y sigue cantando!




Dale amor

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