Está comprobado por diversos estudios que, por ejemplo, en un concierto donde la gente comparte un vínculo emocional provocado por la misma música, hay una mayor predisposición a conocer gente.
Aumenta de forma general, y por ende en el tú a tú, la adrenalina y la serotonina.
Las sensaciones entre todos se equiparan casi hasta hacernos uno. Maravilloso, verdad?
Una vez más, la magia de la música, pues es la masilla que nos hace a unos y a otros estar en ‘la misma onda’.
Te sientes sol@, la mejor terapia, música en vivo!!
